Somos David y Tere
Una casa en Alicante, demasiadas cajas, y una chancla.

Cómo empezó
Con una caja. Luego otra. David decía que era la última, y Tere le creía cada vez menos. Las cajas se abrían en la mesa del salón y las cartas buenas se guardaban en una carpeta; las malas, en una caja de zapatos.
Un día lo grabamos. Y resultó que a la gente le hacía más gracia la bronca que las cartas. Así nació el nombre, y así nació la tienda: él compra, ella protesta, lo abrimos delante de ti, y lo que sale se vende aquí.
La única regla
No se vende nada que no esté en casa. Parece obvio, pero no lo es: la mayoría de tiendas venden lo que está de camino, o lo que creen que va a llegar. Nosotros no. Cuando una caja llega, la miramos, le hacemos foto, y entonces aparece aquí. Antes, no existe.
Por eso la tienda a veces está casi vacía. Y por eso, cuando hay algo, sabes exactamente qué es: en qué compra llegó, qué día, y si ya lo hemos tenido en la mano.
Qué vendemos
Cartas Pokémon y de fútbol. Cajas selladas, sobres, cartas sueltas, alguna firmada. Japonesas, inglesas, españolas y chinas, según lo que haya entrado. Y lo que de verdad no tiene nadie: abrirlas contigo mirando, en directo o en la web, y guardarte lo que saques en tu propia bóveda.
No hay almacén. Hay una casa en Alicante, España, una caja fuerte de verdad, y dos personas que se lo toman en serio aunque no lo parezca.